Las Creus de terme de Llinars del Vallès son dos monumentos góticos del siglo XVI situados en las afueras del casco urbano. A diferencia de otras crees que marcaban límites territoriales, éstas tenían una función religiosa vinculada al ámbito parroquial.
Una está en la Vía Romana, junto a Can Llobera, y la otra junto al cementerio. Ambas comparten un estilo gótico tardío y una estructura similar: fuste octogonal de piedra y cruz esculpida con relieves religiosos, como la leyenda de San Jorge y la crucifixión de Jesús. A pesar de la erosión de los siglos, conservan todavía detalles de santos y motivos vegetales que conectan con la sensibilidad espiritual de la época.
La cruz de la Vía Romana está catalogada como cruz monumental y forma parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Ambas se integran plenamente en el paisaje y se pueden visitar libremente, a pie o en bicicleta, dentro de itinerarios que combinan naturaleza y patrimonio.
Testigo silencioso del pasado medieval, las cruces de término nos recuerdan cómo el arte y la fe modelaban el espacio público y acompañaban la vida cotidiana.